La Creación de Historias y las llamadas Musas.

Así pues, como prometí, hoy estoy aquí para traeros un artículo que tenía muchísimas ganas de hacer… no porque vaya a ir con un toque personal extra — que también — sino porque toca un tema que todos hemos sufrido de alguna u otra manera.

Y tal y como pone en el título del artículo la temática de estas letras no es otra que… «La Creación de Historias y las llamadas Musas».

Antes de nada, aclararé que se trata de mi método de trabajo, que puede ser más o menos acertado, depende de cada persona, pero que a mi me funciona. No os entretengo más… ¡¡Al trabajo!!

— EL PALACIO MENTAL —

Yo siempre he sido muy fan de Sherlock Holmes, desde que era niña, y una de las cosas que más me gustó de la adaptación de la BBC, con el icónico Benedict Cumberbarth como protagonista, es el concepto de «Palacio Mental» o «Palacio de Memoria». Lo que yo no sabía hasta que busqué información más específica para escribir este artículo es que es un término mucho más antiguo de lo que se podría imaginar a simple vista.

«Aunque es fácil para quien tiene una experiencia relativamente amplia obtener tantos entornos y tan apropiados como desee, sin embargo quienes piensen que no encontrarán entornos bastante apropiados podrán disponer de tantos como quieran, pues la imaginación puede concebir a su gusto cualquier espacio y formar y construir en él un entorno. Por lo tanto, si no nos satisfacen los entornos que están a nuestra disposición, podremos mentalmente determinar para nosotros mismos un espacio y disponer en él entornos apropiados, fáciles de distinguir.»

— Rhetorica Ad Herennium. Libro III, 20-40 (Siglo I a.C) —

Para simplificar… viene a ser lo típico de «necesito mi espacio, para mi, a mi manera y sin nadie que pueda molestarme». Bien sea en estancias reales, ficticias o mentales, estos lugares son lo que se llama «palacios de memoria».

Todos sabemos que sería idílico encontrar un lugar así, donde podamos pasar horas sin que nadie nos moleste, sin que haya voces, interrupciones o moscas que nos distraigan de nuestro principal cometido… pero no es tan sencillo en la mayoría de los casos.

Yo no vivo sola y como dice muchas veces mi prima, vivo en una casa de locos (de alguien lo había tenido que heredar yo, después de todo). Así que, como se ha visto más de una vez en mis directos de Twitch, es frecuente que mi hermano, mis padres o los gatos se cuelen entre la pantalla del ordenador donde trabajo y yo.

Pero todo esto no quiere decir que sea imposible conseguir unas condiciones óptimas para poder llegar a ese estado de concentración necesario para poder crear y componer mundos fantásticos y de película.

Yo suelo decir que las ideas para mis novelas, relatos y demás desaguisados vienen dictados por unas vocecillas que tengo viviendo en mi cabeza. Las llamadas Musas… que yo, con cariño suelo llamar «Mushus» en referencia a ese mítico dragón chiquitín de color rojo que acompaña a Mulán ¿Donde viven? En mi pequeño palacio mental. Está lleno de estancias… cada una de ellas correspondiente al gran vestíbulo de una idea que ha ido creciendo y ramificándose en más y más habitaciones hasta crear un gran WorldBuilding…

Pero estas ideas no se convierten en libros por si solas… llevan horas y horas de trabajo detrás. En algunas ocasiones las horas se convierten en años y años…

— LA IDEA —

Las ideas pueden venir de los sitios que menos esperas. En una terraza tomando un café, caminando por la calle, escuchando música, viendo una película o incluso después de esos ratos especiales con alguna que otra persona.

Y es que la chispa que enciende la hoguera es LA IDEA. Lo es todo… es el punto de partida para llegar a la meta. De ella depende todo… las ganas que tengas de escribir, de continuar, de crear…

No hay una regla escrita que te diga que idea es buena o mala, eso sólo lo sabrás tú. Y también el gran manual de la vida llamado «prueba y error».

No os podéis hacer una idea de la cantidad de ideas que tengo en un cajón desechadas porque no eran lo que yo estaba buscando para Preasidio Animae… ideas que no eran malas, sino que no eran la adecuada. Un ejemplo es «EL Proyecto Arturo». Una organización secreta que trabaja para la inquisición… en un primer momento me pareció un buen villano para la historia (que en ese momento se llamaba Noche de Tinieblas) pero al final acabó en un cajón durante siete años hasta que llegó «Crónicas de Hexe», una historia donde sí que tenía potencial como idea.

Por eso, como se dice en agricultura, es bueno tener un campo de barbecho donde ir plantando, en este caso ideas, para que en algún momento puedan dar su frutos después de haber reposado, como un buen arroz.

Como digo antes, las ideas pueden llegar en cualquier momento y también pueden ser cualquier cosa… una noticia, un personaje, una palabra, una ilustración, una persona, un objeto… lo que sea.

Eso sí, cualquier escritor… artista en general… tiene que tener una cosa muy clara. No puede centrarse en mirar sólo hacia a delante, sino que también debe abrir su mente y mirar todos y cada uno de los lugares que le rodean.

— MOMENTO COCINILLAS —

Después de encontrar la idea me sumerjo en lo que he llamado «El Momento Cocinillas». Trato de hacer un BrainStorming con conceptos e ideas que puedan casar bien con la idea primigenia. De esta manera se comienza a tejer una tela de araña llena de posibilidades.

Con «Crónicas de Hexe» fue bastante sencillo. Como ya he comentado en alguna entrevista, la idea original nació tomando un café con la novia de mi primo. Yo estaba sopesando la idea de comenzar a publicar Preasidio Animae pero tenía un pánico terrible a las críticas, así que surgió la idea de montar una historia corta autoconclusiva para ir metiendo poco a poco el pie en la piscina del mundillo literario… Tanto me gustó la cosa que ahora mismo ese supuesto libro autoconclusivo se ha convertido en la trilogía de «Crónicas de las Brujas».

Esa fue la puntita del hilo… Tenía claro que debía ser fantasía, porque yo no se escribir no-ficción… adoro todo lo relacionado con el mundo brujeril, así que ahí estaba la segunda parte del hilo. Era algo con lo que me sentía cómoda y de lo que en cierta manera, tenía algo de idea. Otra cosa que tuve clara desde el minuto cero fue la existencia de Viggo… No hay historia de brujas sin un demonio de por medio. El personaje que no estaba en los planes iniciales era Cassandra, al menos no como aparece en el libro. Iba a ser un secundario que aparecería de pasada… je… je… je…

Cómo veis, en mi cabeza una vez que consigo hilar un par de ideas, el resto, son narradas como si se tratase de una película con voz en Off.

En resumen, buscar ideas ligadas con la primera y echarlas todas a una cazuela. Después, cocinar a fuego lento…

Después de eso, sólo que da trabajar y echarle horas encima a esa tela de araña…

— PLANIFICACIÓN y WORLBUILDING —

Todos los libros que en algún momento han acabado en nuestras manos de «Cómo escribir un buen libro» o cosas similares, coinciden en dos cosas. La primera, hay que tener una constancia y la segunda, que hay que ir planificando los pasos que se van a dar en cierta medida…

Todos, sin excepción tenemos una Historia que contar. Y aquí entra lo que muchos han llamado la diferencia entre un escritor aficionado de uno profesional. Para un escritor profesional, esto es un trabajo, no un mero hobbie.

Pocas personas son conscientes del tiempo que requiere realmente escribir un libro… no es sólo escribir y ya está… requiere muchos más recursos y como he dicho, sobre todo, mucho tiempo.

Y dentro de los escritores profesionales, hay varios tipo de métodos de trabajo… «Escritor de Mapa» y «Escritor de Brújula».

Básicamente un escritor de mapa es aquel que planifica todos los detalles de su novela de forma que cuando comienza a trabajar sobre el terreno, conoce al detalle todo lo que le rodea, como si fuera acompañado con un mapa. Por otro lado, el escritor de brújula es aquel que se guía por impulso, no tiene un plan de acción definido sino que va dejando que sea la propia historia y los propios personajes los que marquen el rumbo.

Creo que todos cuando empezamos somos escritores de brújula y según va pasando el tiempo comenzamos a decantarnos más por un estilo u otro, o incluso una mezcla de ambos.

Hay quién dice que demasiada planificación puede limitar tu creatividad… no estoy de acuerdo, porque, al menos en mi caso, si veo que la idea inicial puede mutar y llegar a ser algo más grande, dejo que se convierta en esa nueva idea o ramificación de la historia (véase lo que ocurrió con Cassandra). Por otro lado aquellos escritores que no ponen ningún tipo de guía o límite pueden llegar a tropezar con la piedra de la incoherencia y que las tramas no estén equilibradas… por eso, creo que debería haber un consenso entre ambos tipo.

Cuando comencé me guiaba por la intuición y dejaba que todo fluyera a su ritmo… pero con los años mi método de trabajo se acerca más al escritor de mapa que al de brújula ¿por qué? Muy sencillo. Me encanta trabajar con escaletas, es decir, pequeño resúmenes de lo que ocurre en cada capítulo, ideas, conversaciones, etc. Me facilita mucho el trabajo a la hora de desarrollar las historias y las escenas. De igual manera, en Scrivener, el editor de texto con el que trabajo (y del que os hablaré próximamente) tengo varias carpeta con toda la información, que puede que no salga en el libro, pero que yo considero imprescindible a la hora de escribir una historia.

Por ejemplo, en «Preasidio Animae; Legado de Sangre», una de las primeras páginas será un mapa del mundo completo de Siredeum, pero yo tengo mapas más pequeños de las zonas y las ciudades, escalas de las distancias o incluso un dossier donde se explica el funcionamiento de la economía o las religiones del mundo.

El Worlbulding desde mi punto de vista es muy importante en la fantasía porque el entorno es igual de importante que la trama o los personajes. Tienen unas reglas y unas características específicas.

Hay mil maneras de comenzar a crear un mundo… por ejemplo Tolkien comenzó creando un lenguaje, Orson Scott Card comenzó La esperanza del Verano mediante el dibujo de una puerta, Preasidio Animae nació de un sueño… el pistoletazo de salida puede estar en cualquier lugar, lo importante es tener ese punto de apoyo desde el que comenzar…

Otra cosa muy importante son las limitaciones del mundo. Las limitaciones siempre tienen que ser superiores a los poderes. Los que hayáis jugado a Vampiro; La Mascarada recordaréis que por cada mérito había X puntos de defectos que solían ser superiores a los méritos… pues con el mundo, la magia y los personajes de cualquier novela es lo mismo. A nadie le gustan los personajes súper poderosos que no tienen ningún tipo de debilidad. Superman tiene la Kryptonita, Spider-man es aún un adolescente al que le queda mucho por aprender, Iron-man sufre estrés post-traumático, Sherlock es un sociópata… y así de manera interminable.

Recuerda… en la vida real nadie es perfecto y a los lectores les gusta poder identificarse y empatizar con los personajes.

Este verano impartiré un curso con la asociación cultural EL RINCÓN DEL NEPHILIM sobre «Cómo escribir una novela Fantástica» donde profundizaré en todos estos temas 😉 Sí estás interesado no pierdas atención a nuestras R.R.S.S.

— LAS MUSAS —

Y ahora sí, llegó el momento de hablar de esas voces que escucho en mi cabeza y que me susurran que hacer y que escribir o como modificar las tramas de mis historias… esas voces que he personificado recientemente para este post y para las R.R.S.S. a modo de humanización. Así pues… os presento a mis «Mushus».

Y ya os podéis imaginar que se van a convertir en personajes recurrentes de mis perfiles. Así que quedaros con sus caras, porque van a dar mucho de lo que hablar.

La Creatividad

Para mi, quizás lo más importante a la hora de crear cualquier historia es la creatividad, la imaginación. Esa es mi musa principal. Cuando voy por la calle, por ejemplo, mi mente está todo el rato trabajando buscando ideas, viendo como puedo encontrar esa chispa que me sirva para alguna historia o incluso para ser el detonante de algo nuevo… No os podéis hacer una idea de lo bien que me lo paso yo sola cuando voy en autobús, imaginándome accidentes que son evitados por seres sobrenaturales, héroes que tienen que coger el transporte público porque les han fallado sus poderes o mil tonterías así. Eso sí, en el 99% de las veces, acompañada de mis cascos y buena música.

Y aun que no lo parezca, es útil. Sin ir más lejos, para Crónicas de Hexe, la escena de la cocina de Viggo y Cassandra nació en un viaje a la oficina mientras iba en el autobús. O por ejemplo, la batalla de La Catedral, fue escrita en la propia Catedral de León (sí, soy un poco rarita y me senté en una esquina con el portátil a escribir).

En las próximas historietas, en mis redes sociales, la creatividad va a estar representada por Ajax. Un joven de pelo blanco y ojos morados que suele ser reservado y algo extraño. Su mayor talento es crear ideas en las situaciones más inesperadas… y quedarse dormido o desaparecer en el momento menos esperado, haciendo alusión al llamado «Bloqueo del Escritor»… ese «precioso y magnífico» momento en el que la inspiración decide tomarse unas vacaciones.

La Pasión

La R.A.E. define la pasión como «sentimiento behemente, capaz de dominar la voluntad y perturbar la razón, como el amor, el odio, los celos o la ira intensos». Bueno… en nuestro caso creo que la definición que más se adapta sería algo como: «Afición o inclinación viva por alguien o por algo» ó «Entusiasmo o vehemencia grandes en algo que se hace o se defiende».

Luego está la de «Padecimiento, especialmente de Jesús en la cruz». Pero creo que esa no nos interesa demasiado en este momento… creo.

Y es que todas aquellas acciones que hacemos con pasión suelen llevar una dosis extra de esfuerzo, cariño y amor porque son cosas que nos llenan y nos entusiasman. Ponemos toda la carne en el asador para que el resultado sea magnífico. La pasión es uno de los ingredientes fundamentales en cualquier historia, porque la pasión atrapa y enamora… al lector pero también y sobre todo al propio autor.

Esta musa será representada por Fausto. Una peculiar voz con tendencia a narrar las escenas con más garra, con más amor y con más tensión de mis historias. Habitualmente en conflicto con las otras dos voces porque intenta dar cierto toque épico a todo aquello que se refleja en mis libros.

Un claro ejemplo de la influencia de este pelinegro de ojos verdes es la escena final del viaje en el tiempo dentro de Crónicas de Hexe sobre el altar. No diré más, porque sería un Spoiler… y aunque yo los adoro, sé que no suelen ser santo de la devoción del público.

Departamento de Marketing

Efectivamente, no sabía como llamar a esa vocecilla que tengo dentro que parece que está con un látigo insistiendo en que busque artículos, libros y blogs relacionados con el marketing, la maquetación de páginas web y todo tipo de recursos para las redes sociales…

Básicamente llega el momento en el que la creatividad y la pasión han hecho su trabajo y tienes en tus manos un manuscrito que necesita una revisión, una corrección y una campaña para lanzarlo al mundo. Las ideas para los booktrailes, las sinópsis, las presentaciones… todo es cosa de esta peculiar y perfeccionista musa.

Es un motor que te impulsa a ser mejor cada día, a aprender nuevas técnicas, nuevos conocimientos para aplicar a tus pasiones y a tu trabajo. Y en la vida en general, porque muchas veces aprendes a utilizar esas enseñanzas en cosas cotidianas, crear una rutina y sobre todo tener un orden, tanto físico como mental.

En ese sentido facilita mucho las cosas. También os diré que no suelo hacer demasiado caso a esa vocecilla en según que cosas… soy demasiado perezosa y la constancia es mi mejor ami-enemiga.

Esta voz estará representada en los mini-cómics por Isaac. Con una obsesión por la perfección y la fama para conseguir los propósitos que roza lo dramático, será uno de los puntos cómicos dentro de las escenas y en ocasiones esa vocecilla de la razón que todos deseamos tener 24/7… o no.

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